La vida está llena de ciclos, lugares, personas y situaciones que no son eternas, que solamente están por un momento con la finalidad de enseñarnos algo para que podamos aprender y crecer.

Algo que me ha costado demasiado trabajo en la vida es aprender a “soltar”, el poder dejar ir a las personas o ciertas situaciones; quizás parezca una tarea fácil pero en realidad el tener que decirle a tu mente y a tu corazón que ya no puedes lidiar con esa situación o que ya no puedes estar con esa persona es algo que a veces puede ser complicado.

La vida te sorprende sin duda, pero qué haces cuando creíste que ya estaba todo perdido, qué hacer cuando te hiciste la idea de que esa persona ya no estaría más en tu vida y de pronto vuelve; nunca creí que pudiera volver a saber de él, había cambiado mi número telefónico y no teníamos contacto por ninguna red social o al menos no de nuestras cuentas personales; creo que fue buena idea tener mi cuenta de respaldo después de todo.

Cuando tomé la decisión de “cerrar” ese capítulo en mi vida, algo dentro de mi me decía que no era el momento y que era más la desesperación de no poder hacer lo que quisieras o el no poder estar en donde quieres estar lo que nos obligó a tomar esa decisión; sin embargo acepté, cedí ante la decisión ya tomada de él e incluso me abrí a nuevas oportunidades, pero curiosamente nada funcionaba y al final volvía al mismo punto.

Los constantes fracasos en mis intentos por “encontrar a alguien más” -palabras utilizadas por él- me habían tenido en un vaivén de emociones, hasta que llegó el punto en el que ya todo me daba igual; ya no me importaba si de pronto conocía a alguien, todo iba bien y después desaparecía.
Entendí que no necesitaba andar buscando como sustituir lo que es irremplazable, ¿cómo podría encontrar el paraíso dos veces?; decidí esperar, esperar a que todo pasara y que no hubiera más encierro, decidí esperar a que no hubiera más excusas para nuestros miedos, quizás así y solo así podamos entender lo que la vida nos tiene destinado.

No sé que vaya a suceder el día de mañana ni el próximo año, sólo sé que lo amo con la misma intensidad de siempre y así será por siempre.

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