Quieres encontrar otro lugar,
pero al menos quiero contestar porque no me rindo,
y quiero verte una vez más.
Para empezar,
haces que este mundo sea un mejor lugar,
cuando hablas, llenas todo de verdad
y haces que me olvide de la soledad.

Para Empezar – Leonel García

Han pasado más de dos meses desde aquella tarde gris y debo admitir que han sido los meses más fríos de este año, creí que sería como antes que sólo duraría unos cuantos días, pero cada vez estoy más convencida de que quizás dure más de lo que imaginaba, y no sé si todo vuelva a ser como antes.

Debo confesar que durante este tiempo he jugado a hacerme la fuerte, sin embargo hay noches en las que me derrumbo, noches en las que vuelvo a leer todas aquellas promesas que nos hicimos creyendo que todo sería perfecto y que podríamos contra todo, noches en las que vuelvo a ver sus fotografías y la manera en la que su mirada brillaba, son noches en las que el llanto no llena todo este vacío pero al final te acostumbras.

Con el paso de los días y las semanas se ha ido disminuyendo la ansiedad por saber de él, he intentado retomar mi “vida social” e incluso he conocido algunos chicos, que entre todos ellos el que hasta ahora ha podido sacarme alguna sonrisa es Rod, la verdad es que no había salido con nadie, sí había platicado con varios; pero Rod me dió esa confianza de darme la oportunidad de salir de esta burbuja en la que me encerré desde tu adiós.

Rod es un chico bastante agradable, muy, muy alto, creo que nunca me había sentido tan chaparra, supongo que es por sus casi dos metros de altura; tiene los ojos color marrón y su mirada es bastante linda debo admitir, su sonrisa es cálida y contagiosa, tiene un sentido del humor muy compatible conmigo, creo que fue algo bastante bueno para una primer cita.

Todo fue bastante bien, risas, malos chistes, bromas, sarcasmo y una buena plática acompañada de un café. Estuvimos caminando por unos 30 minutos, entre bromas y risas me tomó de la mano y así sostuvo mi mano por unos cuantos minutos hasta que nos detuvimos, me miró a los ojos, me sonrió y lentamente se acercó a mi con un solo objetivo, besarme y ese beso me hizo sentir que aún podía sentir.

Desde que terminé mi relación con Samuel, bueno desde mucho tiempo antes, había tomado la decisión de no tener algún tipo de relación o conexión con cualquier persona, porque no se trata de estar con alguien solo por estar, se trata de estar con alguien porque sabes que tiene algo que dar, hay algo que aprender.

Decidí vivir lo que tenga que vivir, aprender lo que tenga que aprender y Rod es una buena elección para ello, no sé cuánto tiempo dure, ni cuánto vaya a aprender, mucho menos sé qué es lo que tengo que aprender de él; quizás me vuelva enamorar, es fácil sentir mariposas en el estómago y todas esas cosas bonitas que se viven cuando estás enamorado, pero amar como amo a Gabriel no, porque el amor del alma no sé da a cualquiera, porque el amor que siento por él es un amor que va más allá de mi consciente.

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